Puede que en estos días estés trabajando desde casa, y entre esas labores, las tareas del hogar, la atención a tus familiares o hijos te sea imposible encontrar las ganas de empezar con los pendientes. Dejar de procrastinar se convierte no sólo en una necesidad, sino también en un reto que a veces cuesta llevar adelante.
En este post, te mostramos algunos tips sobre cómo dejar de procrastinar, basándonos en profundizar en la raíz del problema. ¿Te animas a descubrir cómo hacerlo? Sigue leyendo.
¿Qué es procrastinar?
La procrastinación es simplemente el dejar las cosas para después, por falta de ganas o por una ineficiente gestión del tiempo disponible.
Puede incluso que no seas consciente de que estás incurriendo en ese problema, porque te mantienes ocupado en otras tareas. Sin embargo, cuando priorizas otras actividades no tan urgentes, definitivamente estás procrastinando.
Las situaciones de procrastinación no son infrecuentes en el caso de proyectos o trabajos grandes, que demandan mucho esfuerzo y dedicación. Esto claramente es inconcebible, sobre todo porque en su mayoría demandan plazos definidos para su finalización.
Cómo dejar de procrastinar y ser más productivo en 4 pasos
El mejor tratamiento para no procrastinar se basa en seguir estos pasos que te describimos a continuación:
1. Menos pensar, más hacer
Si te la pasas pensando en el trabajo y todo lo que tienes pendiente al respecto, nunca te podrás manos a la obra.
¡Sólo hazlo! No te quedes viendo el reloj, sobre todo si ya tienes una fecha límite. Mientras más lo aplaces, menos tiempo tendrás para concluirlas y peor aún, para revisarlas en busca de un posible error cometido a raíz de la urgencia.
2. Haz un Cronograma y una Lista de Pendientes
Si tienes mucho trabajo, y no sabes por dónde comenzar, a veces terminas por no hacer nada al sentirte atormentada con tanta carga laboral. Lo mejor que puedes hacer, en cuanto recibes el trabajo y las fechas límites, es hacer un cronograma y una lista de pendientes, distribuyendo el tiempo de trabajo para que te dé tiempo a terminarlo todo.
A veces continúas recibiendo trabajo antes de terminar con las fechas límites de los proyectos anteriores. En ese caso reajusta tu cronograma y prioriza las fechas límite más cercanas, tantas veces como sea necesario. ¡Quejarse no es una opción! Para dejar de procrastinar, una de las claves es que debes imponerte tus propios plazos y cumplirlos.
3. Busca el ambiente más adecuado
Cuando estás trabajando largas horas, puede que te canses de sentarte en la misma silla y ver las mismas cosas en tu área de trabajo. Puedes probar con lugares diferentes para trabajar: te brindarán inspiración y motivación para continuar.
4. Termina lo que empezaste
Que comiences lo que estabas procrastinando no implica que no lo dejes a la mitad por la misma razón que lo estabas aplazando. No terminarlo no sólo empeorará las cosas, sino que habrás desperdiciado el trabajo que realizaste hasta el momento.
Sí cumpliste los pasos anteriores, dividiendo el trabajo en partes pequeñas y organizándolo para cumplir un cronograma, te será más fácil llegar hasta la línea de meta y finalmente, podrás dejar de procrastinar.
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